Y me di cuenta de que la vida no era eso, la vida es caer y levantarse, y volverse a caer y volver a levantarse; la vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, y abrazarte a quien te abraze y a quien no te abraze pues no te abrazas y punto, no paaaaaaasa nada.
Nuestra vida es nuestra y que nadie nos regala nada, que somo nosotros los que la costruimos en función de nuestros verdaderos deseos. Solo hay que tener mucha fe porque, de otra forma, ocurre justo lo contrario: nuestros miedos toman la delantera, somos nosotros mismos quienes los echamos todos a rodar, y culpamos de ello a los demás. Mi vida es sencilla y puede que, a ojos de los demás, parezca modesta y sin satisfacciones. No es así. Vivo como se vivir y de la manera que me permitan.